Con un contundente rechazo a Ley 1720 de conversión de la clasificación de la pequeña propiedad a propiedad mediana, la exigencia de consulta previa y respaldo a la marcha indígena campesina que inició en Pando se dio inicio este lunes al Encuentro por la tierra y el territorio de pueblos indígenas, originarios y campesinos en la ciudad de Santa Cruz, que fue convocado por la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) en el que participan diversas organizaciones territoriales e indígenas de Bolivia.

Marcelina Amironga, presidenta del Centro de Mujeres Indígenas Guarayas (CEMIG) calificó como un atropello por parte del gobierno la aprobación Ley 1720 sin haber realizado la consulta a los pueblos indígenas. “Aprobaron una ley que ni siquiera sabemos cómo lo han hecho. Lo han hecho a espaldas de nosotros, tanto como mujeres y hombres (…). Gracias a nosotros, Bolivia respira todavía aire puro. Tenemos que pelear para que no nos quiten el derecho, nuestra vida, el futuro que esperan nuestros hijos y nuestros nietos", sostuvo.
A su turno, Eloy Cartagena, de la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO), destacó la importancia de debatir y reunirse entre diversos sectores para asumir posición y tomar acción. " Por lo tanto tenemos que salir, no tenemos que quedarnos callados".
Luis Palacios, de la Nación Qara Qara de Chuquisaca, advirtió sobre las amenazas que se ocultan detrás de la normativa: "Por detrás de esta ley hay mucha trampa. En Chuquisaca estamos todos unidos para poder luchar juntamente con ustedes. No podemos dejar, no podemos permitir".
Junto al debate sobre Ley 1720, el encuentro tuvo un momento de solidaridad explícita con la marcha que lleva adelante la Federación de Campesinos de Pando, que este lunes cumple su sexto día de recorrido.
"Nosotros sí desde acá respaldamos de una manera solidaria esta lucha porque cada acción de cada organización es una lucha de sentimientos (…). Damos fortaleza y esa fuerza que se necesita para los que sabemos caminar en los caminos. Realmente un apoyo moral para los que están caminando", declaró la presidenta de la CNAMIB, Wilma Mendoza.
Mendoza subrayó que el encuentro no solo sirve para analizar amenazas externas, sino también para que las propias organizaciones se evalúen y construyan una agenda común que pueda posicionarse ante las políticas públicas locales y nacionales.
"(Este espacio) es para debatir justamente estas complejidades que tenemos sobre este tema tan importante que es la tierra y el territorio y las amenazas de las políticas públicas que sin consulta aparecen, normativas que a la larga vienen a afectarnos a nosotros. Este es el espacio para poder construir nuestra agenda", dijo.

El encuentro, que reúne a representantes de comunidades indígenas con base territorial de distintas regiones del país, fue convocado precisamente para analizar la coyuntura actual en torno a la tierra y el territorio, así como las amenazas que enfrentan los pueblos indígenas ante políticas públicas que, según denunciaron, se aprueban sin consulta previa, como la Ley 1720.
La presidenta del CNAMIB también hizo un llamado a la reflexión sobre los avances históricos conquistados y advirtió que esos derechos reconocidos no pueden retroceder. "Ahora estamos retrocediendo, pero tenemos que dar un paso para dar muchos pasos adelante", remarcó.
La dirigente convocó a las organizaciones presentes a definir en los próximos días de encuentro cómo se accionará colectivamente en defensa de la tierra, los territorios y las políticas de los pueblos indígenas.



